La multinacional del agro Bunge decidió discontinuar la producción industrial de amoníaco y tiosulfato de amonio en su planta de Campana, provincia de Buenos Aires. Según informó Infobae, la medida alcanza a 110 empleados que serán desvinculados. Por su parte, el sindicato químico calcula que el impacto podría llegar a 250 puestos de trabajo.
De acuerdo con lo informado, la decisión pone fin a la fabricación local de dos productos utilizados en la actividad agropecuaria. El amoníaco es un insumo clave para la industria de fertilizantes, mientras que el tiosulfato de amonio se emplea como fuente de nutrientes para los cultivos. Según indicó iProfesional, la compañía notificó el cese definitivo de actividades en el establecimiento ubicado sobre la ruta 9.
Los motivos de la decisión
Fuentes con conocimiento de la decisión señalaron a Infobae que la empresa llegó a esa determinación tras un proceso de análisis y de evaluación de distintas alternativas operativas y comerciales. Entre los factores mencionados figuran las limitaciones de infraestructura y tecnología de una planta con más de 50 años de operación, además de cambios en las condiciones del mercado y dificultades en el abastecimiento de insumos.
La medida se restringe exclusivamente a la producción industrial de esos dos compuestos en Campana. Infobae detalló que la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) participa de manera asociativa en esa operación, por un equivalente al 17,5% del total producido.
Urgente24 y Tiempo de San Juan describieron el cierre como repentino, mientras que las fuentes consultadas por Infobae sostuvieron que la decisión surgió de una evaluación previa. Ambas versiones coinciden en que la planta dejó de producir, aunque difieren en el modo en que se llegó a esa instancia.
Impacto laboral
El punto más sensible de la decisión es su efecto sobre el empleo. Infobae indicó que la planta cuenta con 110 empleados, y la empresa reconoció que la medida tendrá consecuencias para los trabajadores y sus familias.
El sindicato, en cambio, calcula que están comprometidos 250 puestos. Según Tiempo de San Juan, esa estimación incluye a empleados directos, contratistas y servicios vinculados con la planta. Urgente24 también recogió esa cifra gremial. Las fuentes no desglosan cómo se compone cada número, por lo que la diferencia entre ambas cifras no puede explicarse con los datos disponibles.
Pese al cese de la actividad industrial, las mismas fuentes indicaron que la compañía mantendrá su compromiso con el país y seguirá invirtiendo en infraestructura y activos productivos vinculados con la transformación de materias primas agrícolas.
Bunge en la Argentina
Bunge es uno de los principales actores globales del agronegocio, con actividades que incluyen el origen, almacenamiento y distribución de granos, además del procesamiento y la refinación de oleaginosas. Según datos citados por Infobae, tiene más de 140 años de presencia en el país, donde emplea a unos 4.500 trabajadores y cuenta con alrededor de 60 instalaciones.
Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), durante el primer semestre de 2026 la compañía registró 11,6 millones de toneladas en declaraciones de ventas al exterior, el mayor volumen para una empresa en ese período en al menos cinco años. Con ese registro encabezó el ranking de agroexportadores, por delante de Cargill y Cofco, y concentró alrededor del 22% del total declarado por el sector. Infobae señaló que esa posición se fortaleció tras la integración con Viterra, concretada en julio de 2025.
La producción de tiosulfato de amonio en Campana había comenzado en octubre de 2004. Ese producto se utiliza en la elaboración de fertilizantes líquidos que aportan nitrógeno y azufre, nutrientes esenciales para distintos cultivos. Infobae explicó que la demanda de fertilizantes en el país está vinculada principalmente con la producción de cereales y oleaginosas, y que las decisiones de inversión de los productores dependen del costo de los insumos en relación con los precios de los granos.
A escala global, la compañía reúne unos 34.000 empleados y más de 500 instalaciones y terminales portuarias. Su sede está registrada en Ginebra, Suiza, y su sede corporativa se encuentra en St. Louis, Missouri. Con este cierre, la planta de Campana deja de integrar la cadena local de insumos para fertilizantes, mientras la empresa sostiene que continuará con inversiones en el país.







