Una mujer argentina oriunda de San Juan murió en el choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido este miércoles en la provincia española de Toledo, según confirmó la Cancillería argentina. Además, otro ciudadano argentino, Agustín Randazzo, continúa desaparecido. El balance del siniestro, según distintos medios, asciende a 68 o 69 muertos, con decenas de heridos.
La víctima fatal es Ana Martina Conte Grand, de 32 años, podóloga y licenciada por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Algunos medios mencionaron una edad de 29 años, pero la mayoría de las fuentes coincide en 32. Según informaron, viajaba con su hermano Zacarías, con quien compartía la profesión y un consultorio en la ciudad de San Juan, donde atendió pacientes hasta 2025. Desde ese año vivía en Andalucía.
Cómo ocurrió el choque
De acuerdo con la información difundida, un tren AVE de Renfe que había partido de Madrid con destino a Sevilla colisionó con una formación de la empresa Iryo que se encontraba detenida. El impacto se produjo cerca de la estación de Urda, en Toledo, a unos 150 kilómetros al sur de Madrid. Según algunas fuentes, ocurrió alrededor de las 8.53, hora local.
Los primeros indicios señalaron una “avería informática” en un tramo de unos 69 kilómetros, cerca de las 8.30, que obligó a detener unos seis trenes, entre ellos los dos que terminaron chocando. El tren de Renfe reanudó la marcha poco después de las 8.36 y recorrió unos 25 kilómetros antes de impactar contra la parte trasera del Iryo. El ministro de Transportes, Óscar Puente, cuestionó la decisión de reanudar la circulación. “Es el centro de control, a través de sus operarios, el que toma la decisión de reanudar la marcha, en unas circunstancias, desde nuestro punto de vista, inexplicables”, afirmó.
Por la violencia del impacto, dos vagones cayeron por un terraplén, lo que complicó las tareas de rescate. En la zona trabajaron bomberos y equipos sanitarios. Las causas del accidente siguen bajo investigación. Entre las hipótesis que se analizan aparecen una posible falla en el sistema de señalización y un eventual error humano, aunque hasta el momento no hay una conclusión oficial.
La confirmación de la Cancillería
La Cancillería argentina, a cargo de Pablo Quirno, informó en un comunicado difundido en la red social X que se confirmó el fallecimiento de un ciudadano argentino. “De acuerdo con la información disponible hasta el momento, se ha confirmado el fallecimiento de un ciudadano argentino en el accidente ferroviario ocurrido en España”, indicó el texto oficial.
El organismo también señaló que otro argentino continúa con paradero desconocido y que otros connacionales resultaron heridos. Según el comunicado, la Embajada argentina en Madrid y los consulados en España mantienen contacto permanente con los familiares de los afectados y brindan la asistencia consular necesaria, con reserva y confidencialidad.
Conte Grand estaba en la formación junto a su hermano Zacarías, quien sufrió heridas graves y fue internado en el Hospital de Toledo. Según la información disponible, su estado es fuera de peligro. Ambos se habían recibido en la UBA y, de acuerdo con medios locales, la joven había desarrollado una plantilla ortésica destinada a tratar pacientes con verrugas plantares.
La búsqueda de Agustín Randazzo
Randazzo tiene 51 años y reside en España desde 2002. Viajaba por motivos laborales desde Madrid hacia Sevilla en el octavo vagón de la formación de AVE. Desde el accidente, su familia no tiene noticias de él.
Su primo, Rafael García Junicol, dijo a LA NACION: “Desde el accidente no tenemos contacto con él. Está su hermano en España, se hizo la denuncia y todo lo que se tendría que hacer. Estamos esperando novedades y cruzando los dedos para que aparezca”. Los familiares presentaron la denuncia ante la policía madrileña y aportaron muestras de ADN para facilitar la identificación de las víctimas.
Por otra parte, su pareja, Sergi Horan, publicó en redes sociales que la única información obtenida fue que Randazzo recibió atención primaria en la zona y fue registrado en la base de datos del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, pero que después se desconoce a qué lugar fue derivado. Según la descripción difundida por sus allegados, tiene barba, tatuajes y el pelo rapado, mide alrededor de 1,70 metros y vestía camisa y jersey.
Un antecedente reciente
La tragedia ocurrió nueve meses después de la colisión de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Andalucía, que dejó 46 fallecidos en enero. Ese antecedente vuelve a poner el foco en la seguridad del sistema ferroviario español, mientras avanzan las pericias sobre lo ocurrido en Toledo.
Mientras los equipos de emergencia continúan con la remoción de escombros, el Gobierno argentino mantiene la reserva sobre la identidad de otros connacionales posiblemente afectados. Las autoridades no han precisado todavía el número total de argentinos heridos ni el paradero definitivo de Randazzo.







