El programa de privatizaciones del gobierno de Javier Milei tuvo un listado claro desde el inicio de su mandato. La Ley Bases, aprobada en junio de 2024, declaró sujetas a privatización o concesión a ocho empresas públicas, y on al menos cinco procesos ya cerrados o adjudicados, el Gobierno postergó en la última semana la apertura de sobres de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) -la mayor distribuidora de agua del país- una pausa en un plan que ya acumula operaciones por USD 1.081 millones.
Infobae adelantó, la apertura de los primeros sobres técnicos estaba prevista para el 27 de agosto, pero el Ejecutivo la corrió al 15 de septiembre mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial. Según pudo saber este medio, la demora respondió a pedidos de prórroga de las propias empresas internacionales interesadas, que solicitaron más tiempo para revisar los pliegos; oficialmente, el Gobierno justificó la medida en la necesidad de “promover una amplia participación” y garantizar los principios de concurrencia y transparencia.
El caso de AySA es uno de los más complejos del programa. El Estado posee el 90% de la empresa -el 10% restante ya está en manos de los trabajadores- y es ese paquete completo el que se pone en venta. El esquema, sin embargo, divide la operación en dos tramos: al menos el 51% deberá ir a un único operador estratégico con experiencia comprobable en servicios de agua y saneamiento, mientras que el remanente se podrá colocar en bolsas y mercados de capitales. El pliego no fija precio mínimo ni base pública para ninguno de los dos tramos, con lo que el resultado “dependerá de la competencia efectiva entre los oferentes”, según el propio documento licitatorio.
El pliego no fija precio mínimo ni base pública para ninguno de los dos tramos
El Gobierno estima recaudar alrededor de USD 500 millones con la operación, aunque la cifra no está garantizada de antemano. El contrato de concesión tendrá una vigencia de 30 años -con opción a 10 adicionales- e incorpora un plan de inversiones de USD 1.940 millones durante el primer quinquenio y un total de USD 15.040 millones a lo largo de toda la concesión.

El Gobierno busca vender el 90% de AySA sin precio mínimo; el contrato de concesión tendrá 30 años
Entre los interesados figuran el Grupo Roggio -operador actual de Aguas Cordobesas- y el empresario Mauricio Filiberti, ambos con conversaciones avanzadas con operadores internacionales para presentaciones conjuntas.
Las brasileñas Sabesp y Águas do Rio también estuvieron en la órbita del proceso, aunque su participación quedó condicionada por el conflicto diplomático entre Argentina y Brasil de las últimas semanas. La chilena Aguas Andinas, controlada por el grupo francés Veolia, fue otro nombre que circuló, aunque fuentes con conocimiento del proceso indicaron que finalmente no presentaría una oferta.







