Giro de última hora en la disputa salarial del transporte del interior
El conflicto por la recomposición de haberes en el transporte público del interior del país sumó un giro de último momento en el marco de una extendida y empantanada negociación paritaria que se prolonga por más de tres meses. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) decidió dejar en suspenso el paro de colectivos de corta y media distancia por 24 horas que había convocado para el viernes 14 de agosto en la totalidad de las provincias, otorgando una tregua temporal a la espera de encauzar las discusiones durante los próximos días.
Suspensión del paro: el argumento sindical
La medida de fuerza, que prometía paralizar el servicio urbano e interurbano del interior del país, se mantenía firme luego de intensas audiencias virtuales encabezadas por la Secretaría de Trabajo que finalizaron sin una propuesta concreta por parte de la patronal. Sin embargo, el pedido explícito de las autoridades de esa cartera abrió un compás de espera.
El propio secretario general del sindicato a nivel nacional, Roberto Fernández, confirmó el escenario de postergación y detalló las razones del levantamiento de la medida: “El paro es en el interior debido a que no pudimos cerrar con FATAP y llevamos el reclamo a Nación para tramitar nuestros derechos que es el salario; no fue acordado y esta audiencia que tuvimos terminó con un pedido del subsecretario de Trabajo que nuevamente empecemos las conversaciones para la solución de nuestro pedido salarial”, remarcó.
El núcleo del conflicto: equiparación con el AMBA
El foco de la contienda salarial, que arrastra más de tres meses de parálisis, radica en la pretensión sindical de extender al interior la misma grilla salarial conquistada para los choferes del AMBA, cuyos salarios básicos avanzan hacia los $1,74 millones más viáticos y adicionales. Para el estamento obrero, la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores de las provincias resulta insostenible frente al avance del costo de vida.
Sobre la decisión de suspender la huelga, Fernández subrayó la urgencia por cerrar la pauta salarial y no descartó retomar el plan de lucha si no se obtienen respuestas: “Suspendemos la medida para la solución a nuestro reclamo que es el sueldo para el sostén de nuestra familia. La semana que viene debemos terminar con nuestro reclamo”.
Inequidad en los subsidios y un sistema fragmentado
Desde la vereda empresarial, la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) fundamentó su negativa a convalidar la escala del AMBA en las profundas distorsiones del esquema de subsidios estatales. Según la cámara patronal, mientras en la región metropolitana los subsidios públicos llegan a cubrir cerca del 60% de los costos operativos del sistema, en el resto de las jurisdicciones provinciales la asistencia presupuestaria no supera el 10%.
Esta brecha de financiamiento, sostienen las empresas, hace inviable costear la pauta salarial pretendida sin un incremento sustancial en los giros de fondos nacionales y provinciales o una readecuación tarifaria sobre el valor del boleto.
Próximos pasos y condicionamientos
Con la huelga desactivada para la jornada del viernes, las partes volverán a encontrarse la próxima semana en el ámbito del Ministerio de Capital Humano. Desde la conducción de la UTA advirtieron que la paz social en el sistema del interior dependerá exclusivamente de que las empresas, junto a los estados Nacional y provinciales, formalicen una oferta concreta que equipare los ingresos de los choferes del interior con el haber metropolitano.
La narrativa de estas negociaciones refleja tensiones estructurales del sistema de transporte argentino: la fragmentación de la financiación, la disparidad regional en subsidios y la presión inflacionaria sobre los salarios. El desenlace probablemente marcará un antecedente para futuras demandas de homogenización salarial entre jurisdicciones.
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