A 48 horas de un hecho en la intersección de calle Ayacucho y pasaje Bazán de Laguna, Brahian Samir Kaber (24) fue imputado por el Ministerio Fiscal (MPF) por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en perjuicio de Rodrigo Nicolás Díaz (27). La Unidad Especializada en Homicidios I, que conduce Pedro Gallo, llevó adelante la acusación contra el policía.
La auxiliar de fiscal, Carolina Brito Ledesma, fue la responsable de oralizar el ilícito, ocurrido el pasado domingo.
Entre las evidencias, la investigadora subrayó el informe preliminar de autopsia (falleció a causa de un shock por lesión raqui-medular) y las declaraciones testimoniales a dos mujeres que acompañaban al agresor cuando se trasladaba en motocicleta. A su vez, se refirió al informe de captura y digitalización de las cámaras de seguridad que captaron el momento. “En los fotogramas se detalla la presencia del imputado (sujeto 1) que se sitúa frente a la víctima. De esta manera extiende su mano derecha y luego con ambas manos le quita un objeto a la víctima (sujeto 4). Se observa que gira levemente su cuerpo con la mano derecha levantada y a las 10:38 horas se escucha una detonación similar a la de un arma de fuego e inmediatamente la víctima cae al piso en esta secuencia. También se observa la presencia de dos mujeres paradas quienes después del hecho comienzan a alejarse del lugar”, indicó la representante del MPF sobre el material fílmico. También mencionó las tareas por parte del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), entre ellas, la presencia de manchas pardo rojizas con patrón de encharcamiento, una vaina servida y una botella de vidrio. Además, se secuestró en un allanamiento realizado ayer lunes, un revólver calibre 22 largo que el acusado descartó luego del hecho en una casa abandonada ubicada al frente de la casa de sus padres junto con un envoltorio (que sería marihuana), en el barrio CGT. Seguidamente, Brito Ledesma requirió la prisión preventiva por cinco meses. Al prestar declaración, el imputado dijo: “Quería pedirle perdón a la familia, todo esto fue sin querer. 'Cachete' era un amigo mío. No soy una mala persona y no hice nada queriendo. Estoy hace 48 horas sin dormir”. Finalmente, el padre de la víctima expresó: “Sus disculpas no me devolverá a mi hijo. Quiero Justicia porque ha destrozado una familia. Él dice ser su amigo pero yo nunca lo conocí y si lo fuera no lo hubiera dejado ahí. No buscó la forma de ayudar”. Finalmente, el juez actuante hizo lugar a la prisión preventiva y consideró que el imputado como empleado policial tenía entrenamiento y conocimiento especial.
Un hecho gravoso
Al momento de solicitar la medida de máxima intensidad, la Auxiliar de Fiscal manifestó: “Las características hacen especialmente gravoso este hecho. Fue cometido en horas de la mañana a plena luz del día y en la vía pública donde se encontraban varias personas en la zona, por ejemplo, una joven de 16 años cuando el imputado realiza el disparo y esto aumenta claramente la peligrosidad de la conducta. Como mayor grado del injusto hay que valorar que el imputado sea funcionario policial y posteriormente al disparo salió corriendo en búsqueda de su motocicleta para darse a la fuga”. Brito Ledesma agregó que “cuando huía le dijo a un testigo que 'Cachetón' se había metido un tiro por lo que ya comenzó a entorpecer la investigación. Posteriormente se va a su casa y ahí es cuando comienza a desprenderse de elementos como ser sacar una bolsa que contenía un arma de fuego y lo que sería marihuana (la arrojó a una casa abandonada). Parte de la ropa que usó (un buzo oscuro) estaba dentro del lavarropas por lo que borró rastros. No hemos hallado el teléfono celular del imputado”.
La principal hipótesis
El pasado domingo 31 de mayo del corriente año, siendo las 10:30 horas aproximadamente, en la intersección de calle Ayacucho y pasaje Bazán de Laguna de San Miguel de Tucumán, arribó al lugar el imputado en una motocicleta marca Honda modelo Tornado de color negra acompañado por dos femeninas. En esas circunstancias y tras descender del rodado, Kaber le entregó el arma de fuego que portaba sin el cargador a una de ellas para que se la sostenga y se alejó para prestarle la motocicleta a su amigo para que vaya a comprar un vino. A continuación, se aproximó la víctima Rodrigo Nicolás Díaz a fin de conversar con ellas. A continuación, una de ellas le entregó el arma de fuego a Díaz en razón de que éste les decía cómo debía guardarse la misma. Al regresar Kaber hacia la esquina observó que Díaz tenía el arma por la por lo cual le quitó de sus manos. Seguidamente, le colocó el cargador, la remontó y con intenciones de quitarle la vida efectuó un disparo en su rostro, dándose inmediatamente a la fuga del lugar corriendo con el arma mientras que la víctima quedó tendida en el suelo y falleció inmediatamente a causa de un shock por lesión raqui-medular.






