"Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales", dijo en español desde la ventana del Palacio Apostólico tras el rezo del Ángelus.
"Mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, renuevo mi cercanía espiritual a sus familiares, a los lesionados y a quienes han sido golpeados por esta tragedia", agregó.
Asimismo, el sump pontífice estadounidense manifestó su "gratitud y aliento" a todas las personas que "trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y asistencia".
Tras el seísmo, León XIV envió una primera ayuda económica de 100.000 euros (unos 114.000 dólares al cambio) a Venezuela a través de la Limosnería Apostólica con el objetivo de atender a las necesidades más urgentes de los damnificados.
(efe/vatican news)







