La vía pública porteña y los alrededores de diversas facultades se despertaron con una particular gráfica de reclutamiento: la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) inició una campaña para incorporar nuevos efectivos a sus filas. Para llevar a cabo el diseño de los afiches, el área de comunicación oficial apeló a herramientas de inteligencia artificial. Entre las imágenes destacan una versión rediseñada del clásico "Tío Sam" estadounidense caracterizado como un emperador romano con toga y corona de laureles que sostiene la bandera argentina, así como la figura de un analista técnico de apariencia hipermusculosa trabajando frente a múltiples monitores.
Bajo el lema “Buscamos a los mejores”, los carteles remiten a la plataforma digital del organismo. Al ingresar al portal institucional, la propuesta laboral apela a una consigna de alta exigencia: “Si estás interesado en trabajar incansablemente, con máxima exigencia, en situaciones de alto riesgo y sin reconocimiento más que el de defender los intereses de tu país, la SIDE puede ser tu lugar”.
Las condiciones básicas para postularse resultan accesibles: poseer ciudadanía argentina, contar con título secundario completo, disponibilidad para radicarse en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y someterse a evaluaciones médicas, psicológicas y de antecedentes. Aunque la convocatoria demanda perfiles calificados —como ingenieros nucleares, analistas en sistemas o especialistas en contrainteligencia—, también contempla áreas administrativas de apoyo institucional para profesionales del derecho y la contabilidad. El proceso de inscripción online permanecerá abierto entre el 3 y el 30 de noviembre, funcionando como la instancia inicial de un prolongado filtro de selección que no detalla los rangos salariales ni los adicionales por función.
El despliegue de esta campaña genera contraste en el marco del programa económico de la gestión, enfocado en el recorte del gasto público y la reducción del empleo estatal. Según relevamientos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre datos oficiales a septiembre de 2026, la administración pública nacional registró una pérdida superior a los 77.000 puestos de trabajo desde fines de 2023, lo que representa una contracción cercana al 22,5% de su personal total. En ese contexto, la expansión de los cuadros de inteligencia plantea un contrapunto respecto de las metas de austeridad que rigen para el resto del sector público.







