El presidente de Chile, José Antonio Kast, decretó este lunes el estado de catástrofe en parte del norte del país ante la gravedad del temporal de lluvias que afecta desde mediados de julio a regiones desérticas y que dejó casi 100.000 personas aisladas, además de víctimas mortales y severos daños en infraestructura.
La medida rige para la región de Coquimbo y la provincia de Huasco, en la vecina región de Atacama, donde las precipitaciones provocaron crecidas de ríos, deslizamiento de tierra, cortes de rutas y fallas en los servicios básicos. “Como la situación ha ido aumentando en gravedad”, el mandatario ordenó que “se determine la activación de este estado de excepción constitucional (de catástrofe)”, según dijo a la prensa.
El balance oficial da cuenta de al menos cinco personas fallecidas, cuatro desaparecidas y más de 2200 damnificados, además de aproximadamente 1100 viviendas destruidas o con daños mayores. A nivel nacional, unas 150.000 personas permanecen sin servicio eléctrico, según el Ministerio de Energía.
Vista aérea tomada con un dron el 16 de julio de 2026 de viviendas afectadas por una inundación debido a un temporal, en la comuna de Arauco[e]STR - XinHua
El estado de catástrofe permite al Ejecutivo acelerar la respuesta a la emergencia mediante el despliegue de las Fuerzas Armadas, la coordinación centralizada de recursos y la posibilidad de restringir libertades de locomoción y reunión en las zonas afectadas. La medida, regulada por la Constitución y la ley de estados de excepción, tiene una duración inicial de hasta 90 días y deja a las áreas bajo control de un jefe de la Defensa Nacional designado por el gobierno.
El temporal, que comenzó el 15 de julio, ha golpeado con especial intensidad a zonas donde las lluvias son poco frecuentes. En Coquimbo, a unos 460 kilómetros al norte de Santiago, las inundaciones, el barro y los cortes eléctricos interrumpieron el suministro de agua potable y dañaron caminos y viviendas.
Las autoridades reportaron que numerosas rutas quedaron bloqueadas por las crecidas de ríos, dejando a decenas de localidades aisladas entre sí. Esta situación obligó al despliegue de equipos de emergencia y al refuerzo de la presencia de autoridades en terreno.
Casi 100.000 personas aisladas por cortes de rutas y crecida de ríosCRISTOBAL BASAURE - AFP
Kast indicó que ordenó el traslado de varios ministros a las zonas afectadas para coordinar la respuesta. Entre ellos, el ministro de Obras Públicas permanecerá en Coquimbo, mientras otros funcionarios ya se encontraban desplegados en la región, incluidos representantes de Economía, Defensa y Desarrollo Regional.
El viceministro del Interior, Máximo Pavez, calificó el fenómeno como “precipitaciones anormales y extremas”. “Lo que llueve generalmente en un mes llovió en una hora”, afirmó, al subrayar la intensidad del evento climático.
En la misma línea, la Dirección Meteorológica de Chile señaló que el país no enfrentaba un temporal de estas características desde hace al menos dos décadas. “Hace bastantes años que no teníamos una condición similar”, indicó el especialista Arnaldo Zúñiga.
Autoridades califican el fenómeno como “precipitaciones anormales y extremas”[e]STR - XinHua
El impacto del sistema frontal –choque de dos masas de aire con diferentes temperaturas y niveles de humedad– se ha extendido también a otras zonas del país. En el centro y sur de Chile, las lluvias dejaron al menos tres muertos en días previos, en incidentes vinculados a labores en rutas, caídas y descargas eléctricas, además de provocar inundaciones y cortes de energía.
Las condiciones meteorológicas también afectaron la actividad portuaria. Debido a las fuertes marejadas y ráfagas de viento que superaron los 100 kilómetros por hora, decenas de puertos restringieron parcialmente sus operaciones de manera preventiva durante la última semana.
Empresas de servicios básicos reportaron daños significativos en sus instalaciones. “La situación ha superado cualquier pronóstico. Nuestra infraestructura resultó dañada y debimos evacuar a nuestro personal de algunas instalaciones”, señaló Andrés Nazer, gerente regional de la sanitaria Aguas del Valle.
Persiste la preocupación por nuevas precipitaciones y por la situación de las comunidades que permanecen aisladas en el norte del país.
Agencias AFP y Reuters y diario Emol/GDA







