Una vez más, el ADN azul y oro hizo honor a su historia. Con un dramático gol de Enner Valencia cuando el reloj marcaba los 95 minutos de juego, Boca Juniors venció agónicamente por 1-0 a Defensa y Justicia en una Bombonera colmada y se consagró como el nuevo campeón del fútbol doméstico.
De esta manera, el conjunto que acumuló la mayor cantidad de unidades a lo largo de este 2026 cortó una sequía de más de tres años sin vueltas olímpicas en el plano local —la última había sido la Supercopa Argentina 2022, disputada en marzo de 2023 frente a Patronato—. Con este cetro bajo el brazo, el equipo de la Ribera ratifica su protagonismo absoluto en el año y mantiene viva la ilusión en todos los frentes.
Sufrimiento, resistencia y la muralla de Borgogno
El trámite del encuentro distó de ser un camino de rosas para los dirigidos por Rodolfo Arruabarrena. Con el correr de los minutos, al elenco local le costó hacer pie y mostrar fluidez en su juego. La alarmante falta de contundencia en los metros finales agigantó la figura de Matías Borgogno, el arquero del "Halcón", quien se erigió como la gran muralla de la tarde en Brandsen 805.

Para colmo de males, los transistores y las noticias que llegaban desde otros estadios aumentaban la tensión en las tribunas. Los goles de Huracán frente a Argentinos Juniors en La Paternal y el tanto de Julián Fernández para adelantar a Rosario Central ante Estudiantes de Río Cuarto en el cierre de la primera mitad ponían a prueba los nervios de todo el pueblo boquense.
Épica en el último suspiro
En el complemento, la tónica se mantuvo. Boca se estrelló una y otra vez contra la seguridad de Borgogno, y la variante táctica que implicó la salida de Sebastián Villa le restó peso ofensivo y desequilibrio individual en el tramo final de la cancha.
Sin embargo, la historia grande de la institución enseña que jamás hay que dar por vencido a este escudo. Cuando el partido expiraba y las pulsaciones estaban al máximo, se gestó la jugada consagratoria:
Un centro cruzado y venenoso desde el sector izquierdo generó una dubitativa salida de Borgogno —quien hasta entonces había tenido una actuación inmaculada—, dejando el balón boyando en el área chica. Con el olfato intacto de los goleadores históricos, Enner Valencia apareció en el momento justo para empujar la pelota al fondo de la red, neutralizando los desesperados intentos defensivos de la visita.
Estallido en La Boca y decepción en Rosario
El agónico grito provocó una explosión de algarabía colectiva en las tribunas de la Bombonera. En la vereda opuesta, el gol de Valencia apagó de golpe la ilusión que se gestaba en Rosario, donde Central había cumplido su tarea al derrotar por 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto y aguardaba agazapado el pitazo final en Buenos Aires para dar la vuelta.
Por su parte, Argentinos Juniors padeció una tarde para el olvido: cayó por 2-0 ante un Huracán que aprovechó la ocasión para meterse en los octavos de final. Así, el "Bicho" concluyó en la tercera colocación, asegurándose un lugar en la zona de repechaje rumbo a la Copa Libertadores 2027, mientras que el "Canalla" abrochó el segundo puesto y el boleto directo a la fase de grupos del máximo certamen continental.
La agenda del campeón
Con la estrella de la Liga ya estampada en su escudo, el calendario no da tregua para Boca. El próximo 14 de noviembre, el equipo asumirá un compromiso trascendental ante Banfield por las semifinales de la Copa Argentina, con el objetivo latente de alcanzar el duelo decisivo.
Tan solo siete días más tarde, el sábado 21, afrontará el gran objetivo internacional del semestre: cruzarse con Atlético Mineiro en territorio colombiano en la gran final de la Copa Sudamericana. En paralelo, los cañones también apuntarán a los octavos de final del Torneo Clausura, instancia en la que recibirá a Independiente Rivadavia en la Bombonera a la espera de la confirmación oficial de días y horarios.







